Lamas que se atascan, persianas que ni suben ni bajan, cintas que se rompen… como especialistas en el arreglo de persianas en Madrid sabemos que el paso del tiempo es una de las principales causas por las que las persianas se estropean. Y por eso queremos hablar en esta ocasión de las averías que con más frecuencia se producen en las persianas.

A quién no le ha ocurrido en alguna ocasión que, al ir a subir o bajar una persiana, se quede atascada. Desde luego los atascos son una de las averías más frecuentes y pueden tener múltiples causas: Puede deberse, por ejemplo, a que una de las lamas se haya salido de la vertical y se haya quedado enganchada, o también que se haya soltado uno de los flejes que sujeta el paño de la persiana o puede que se haya roto una de las lamas al impactar con demasiada fuerza.

Cuando hablamos de persianas motorizadas, una de las causas más frecuentes de las averías es que el motor haya estado demasiado tiempo sin ponerse en marcha, probablemente porque la casa haya estado desocupada. En estos casos, la acumulación de polvo y suciedad que se produce sobre los elementos mecánicos puede impedir su movimiento de modo que, si tratamos de forzar el movimiento, se produzca la rotura de alguna pieza. Por eso, cuando las persianas han estado varias semanas sin abrirse, es recomendable que las revise un experto en el arreglo de persianas en Madrid para evitar que puedan  romperse.

Es recomendable también, antes de poner en marcha los sistemas automáticos, tratar de abrir las persianas de forma manual de forma que, ante la más leve resistencia, podremos detener el movimiento.

En cualquier caso, ante una avería en las persianas, ponte en contacto con Persianas Centro.