Como expertos en la instalación y arreglo de persianas en Madrid sabemos que este tipo de dispositivos no requieren de un mantenimiento muy complejo ya que el material de que están fabricadas, ya sea aluminio o PVC, es muy duradero y resistente. Sin embargo, como elementos de cerramiento que son, las persianas están en contacto con una serie de agentes externos que las ensucian notablemente y su limpieza puede no resultar tan sencilla.

Con el paso del tiempo y más en una ciudad como la nuestra, las persianas necesitan una limpieza frecuente que les libre de la suciedad ocasionada por la contaminación, la incidencia de la lluvia o, sobre todo, el polvo y grasa que proceden del tráfico rodado. Como especialistas en el arreglo de persianas en Madrid hemos observado que muchas de las averías de las persianas están causadas, bien por la falte de limpieza, o bien por haber tratado de limpiarlas de forma incorrecta.

Salvo que tu vivienda tenga terraza que te permita acceder a la parte externa de la persiana, tendrás que abrir el cajón en el que se enrollan para poder limpiar la cara externa. Para abrir el cajón solo necesitarás un destornillador y retirar la tapa. Una vez que lo hayas hecho prepara un balde con agua y jabón neutro y una esponja suave. Humedece la esponja en el agua con jabón y pásalo con una leve presión a lo largo de cada una de las láminas. No utilices nunca productos abrasivos ya que pueden perjudicar las lamas y alterar su color, tampoco uses nunca estropajos metálicos porque pueden rayar la persiana.

Ya solo tienes que  volver a colocar la tapa del cajón y habrás terminado. Para cualquier problema que tengas con tus persianas ponte en contacto con Persianas Centro.